El aroma de las especias se pierde con el calor, la luz, la humedad y el aire. Con unos cuidados sencillos, un saco o una caja rinde mejor hasta el último puñado.
Fresco, seco y sin sol
Guárdalas lejos de la estufa, el horno, los techos que se calientan y el sol directo.
Nada en el piso
Pon los sacos y las cajas sobre paletas o tarimas, separados de la pared, para que no cojan humedad.
Bien cerrado
Después de abrir un saco o una caja, ciérralo bien o pasa la especia a envases con tapa. Con las molidas, más todavía.
Lejos de olores fuertes
Las especias agarran olores. No las guardes junto a productos de limpieza, combustibles ni pescado.
Utensilios y manos secos
Para fraccionar usa cucharas y pesas limpias y secas. La humedad forma grumos y puede dañar el producto.
Lo primero que entra, lo primero que sale
Anota la fecha en que recibes y en que abres cada saco o caja, y vende primero lo que recibiste antes.
Revisa al recibir
Si al recibir notas humedad, grumos duros u olor raro, repórtalo dentro de 48 horas con tu factura, como dice nuestra política de devolución.
Información general para guardar y usar especias en un negocio.
Otra guía: Canela en rama, cortada o molida: ¿cuál te conviene?






